Las fronteras del terror
delimitan nuestra forma
y sola, la mente enloquece
Desesperante es la oscuridad
que cuando cae la noche sentimos germinar
el miedo a consumirnos
la humanidad, a si, se devora,
rompiendo la calma, el estpíritu,
la forma
cada quien monte su esqueleto,
que comienze el baile,
el teatro, el principio del fin